Cuando la tecnología va más allá de la carne
En la industria alimentaria, muchas veces el verdadero valor de una tecnología se descubre cuando se la saca de su aplicación habitual.
Recientemente, nuestro equipo participó en un proyecto junto a un importante actor del sector pesquero que se enfrentaba a un reto muy concreto: industrializar un nuevo producto con una forma muy característica a partir de una masa blanda, garantizando regularidad, estabilidad de proceso y altos volúmenes de producción.
No se trataba de una solución estándar. Era un desarrollo específico, con requisitos muy definidos, que exigía flexibilidad tecnológica, capacidad de adaptación y voluntad real de invertir en I+D.
El reto
Trabajar con masas blandas siempre supone un desafío, especialmente cuando el producto final debe mantener una geometría definida y reconocible.
La complejidad aumentaba al tratarse de un proceso continuo, con exigencias industriales muy altas en términos de:
Repetibilidad
Rendimiento
Control de peso
Compatibilidad con procesos posteriores como rebozado y congelación
Un enfoque diferente
En este tipo de proyectos, no siempre las soluciones estándar del mercado encajan.
Fue precisamente la capacidad de escuchar al cliente, analizar sus necesidades reales y adaptar la tecnología al producto, lo que permitió abordar el desarrollo con éxito.
La combinación de una embutidora continua al vacío de Omet con un formador de diafragma DN-50 de Fuerpla, junto con un trabajo específico de configuración electrónica y de proceso, permitió desarrollar una solución a medida, alineada exactamente con los requisitos del proyecto.
La solución tecnológica
Gracias a:
El trabajo al vacío
El diseño del sistema de formado
La electrónica de control
Y una configuración precisa adaptada al producto
se logró dar forma de manera estable y repetitiva a una masa blanda, manteniendo un control absoluto sobre cada unidad producida.
El resultado
El proceso permitió obtener un producto final:
Con forma uniforme y consistente
Con precisión total en el peso, logrando que todas las unidades pesaran exactamente lo mismo
Preparado para rebozado y congelación
Totalmente apto para producción industrial continua
Este nivel de control aporta ventajas clave en términos de:
Coste por unidad
Estandarización
Cumplimiento de especificaciones
Optimización del rendimiento industrial
Mucho más que carne
Este caso práctico demuestra que nuestras soluciones no están limitadas al sector cárnico.
Pero también pone de relieve algo igual de importante: la diferencia entre vender máquinas y desarrollar soluciones.
Con más de 55 años de experiencia, en Fuerpla seguimos apostando por un enfoque flexible, cercano y orientado al cliente, capaz de dar respuesta a proyectos que requieren algo más que una solución estándar.
Las mismas tecnologías pueden aplicarse con éxito en:
Productos del mar
Quesos y derivados
Masas alimentarias
Nuevas formulaciones y productos alternativos
Cuando la tecnología es flexible, el límite lo marca la creatividad del producto.
Si estás desarrollando un nuevo producto o tienes un reto de formado complejo, estaremos encantados de escucharte y estudiar tu caso.